La certificación de manejo forestal como estrategia de complementariedad entre comunidades campesinas y empresas forestales para una gestión responsable
Resumen
El proyecto de certificación de manejo forestal responsable constituye una estrategia integral que fortalece la complementariedad entre comunidades campesinas y empresas forestales, promoviendo una gestión sostenible, inclusiva y técnicamente sólida de los bosques. A través de la certificación FSC, las comunidades se consolidan como protagonistas en la gestión de sus recursos, incorporando conocimientos técnicos, asumiendo responsabilidades operativas y cumpliendo estándares internacionales. Este modelo articula la experiencia ancestral de las comunidades con el soporte tecnológico, organizativo y comercial de una empresa forestal, logrando una gobernanza compartida y más resiliente ante los desafíos ambientales y territoriales.
En Bolivia, donde cerca del 70% de los derechos de uso forestal corresponden a comunidades campesinas e indígenas, la presión sobre los bosques se intensifica por avasallamientos, incendios recurrentes, expansión agrícola descontrolada y tala ilegal. Estas amenazas deterioran ecosistemas críticos y comprometen la estabilidad económica y territorial de las familias que dependen del bosque. Además, muchas comunidades enfrentan barreras para acceder a mercados formales, lo que limita sus ingresos y debilita sus capacidades técnicas para implementar un manejo alineado con estándares internacionales. En este contexto, la certificación FSC constituye una herramienta estratégica para fortalecer derechos territoriales, mejorar el acceso a mercados diferenciados y generar incentivos concretos para la conservación de los ecosistemas.
El Consejo Boliviano para la Certificación Forestal Voluntaria CFV/FSC Bolivia, viene desarrollando el proyecto de la certificación grupal en alianzas con comunidades y empresas forestales, donde se integra innovaciones clave, como la aplicación del Estándar Nacional FSC-STD-BO-02-2024, el Procedimiento de Mejora Continua FSC-PRO-60-002 y la formalización de una Entidad Grupal FSC, que permite reducir costos, simplificar procesos y facilitar la certificación colectiva. Como uno de los casos de éxito, puede verse la empresa Manurini ECO Import Export que logró obtener la certificación FSC en 2025 como entidad grupal de varias comunidades que le proveen madera. Gracias a su infraestructura, experiencia y conocimiento de mercados, la empresa lidera auditorías internas, estandariza procedimientos operativos y asegura la trazabilidad de toda la madera certificada bajo la licencia CU-FM/COC-904898.
Actualmente, el proyecto Manurini abarca 30.954,88 hectáreas certificadas distribuidas en tres comunidades del municipio de Bella Flor, Pando: San Jorge, San Pedro y Cocamita Santa Lourdes. Todas han fortalecido su gobernanza local mediante comités forestales activos, procesos participativos de autoevaluación y la integración gradual de mujeres en cargos directivos. Estos espacios fortalecen la cohesión social y refuerzan el liderazgo comunitario en la gestión del bosque. El sistema de trazabilidad implementado garantiza que toda la madera provenga de áreas certificadas y manejadas de forma responsable, respetando lineamientos técnicos, ambientales y legales. Asimismo, se prioriza el uso de insumos locales, dinamiza la economía comunitaria y reduce la huella ambiental.
El modelo tiene alto potencial de expansión. Se proyecta incorporar 30.000 hectáreas adicionales en 2026 dentro de la misma entidad grupal, mientras que otras empresas, como Exomad y COLSER, han iniciado procesos similares inspiradas en los resultados obtenidos. La certificación FSC abre acceso a mercados especializados que reconocen el valor ambiental del producto, generando mejores precios y mayor estabilidad económica para las comunidades y la empresa asociada. Este desempeño financiero contribuye a la autonomía económica de las familias, quienes pueden invertir en su bienestar y en infraestructuras comunitarias sin comprometer la sostenibilidad del recurso.
La viabilidad técnica del proyecto se apoya en tres pilares fundamentales: seguridad jurídica sobre los territorios comunitarios, estabilidad social que permita la continuidad de las operaciones y capacitación constante que fortalece las capacidades locales. Los contratos de largo plazo firmados entre la empresa y las comunidades generan confianza, aseguran compromisos recíprocos y garantizan la permanencia del manejo forestal responsable en el tiempo. Simultáneamente, la formación en trazabilidad, administración, conservación y cumplimiento de estándares FSC crea una base sólida para consolidar la autonomía comunitaria y su participación activa.
En lo social, el proyecto fomenta la inclusión y equidad a través de la participación de mujeres y jóvenes en comités forestales, lo que incrementa la legitimidad interna y favorece la toma de decisiones compartida. La articulación público-privada-comunitaria fortalece una cadena de valor sostenible donde las comunidades aportan conocimiento ecológico, mientras que la empresa provee tecnología, logística y acceso a mercados internacionales. Esta alianza genera valor compartido y refuerza el impacto económico y ambiental del modelo.
El proceso de certificación desarrollado entre junio de 2024 y septiembre de 2025 incluyó talleres formativos, preevaluaciones, auditorías internas, un Plan Quinquenal de Mejora Continua y la presentación de documentación oficial a la Entidad Certificadora. Este proceso culminó con la inclusión formal de las comunidades como miembros del grupo certificado. El equipo responsable, conformado por profesionales forestales, liderazgos comunitarios y la empresa Manurini ECO Import Export, combina experiencia en manejo forestal, certificación, transformación de madera y comercialización nacional e internacional. Su compromiso socioambiental es fundamental para asegurar la continuidad del modelo.
En conclusión, el proyecto demuestra que la conservación de los bosques puede ser económicamente viable cuando se integra un manejo responsable, una organización comunitaria fortalecida y mercados que valoran la sostenibilidad. La certificación FSC se posiciona como un mecanismo eficaz para mejorar la gobernanza forestal, generar ingresos sostenibles, proteger ecosistemas estratégicos y consolidar una gestión compartida que responde a los desafíos actuales del cambio climático y del desarrollo rural sostenible.
Maria Luisa Salvatierra
Directora Ejecutiva CFV/FSC Bolivia